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Trabajamos con tres objetivos principales.
▪ Vigilancia. Observar
los posibles peligros que se puedan generar en el medio acuático y en
sus inmediaciones, a la vez que se observa también a los usuarios de
riesgo más elevado.
▪ Prevención. Evitar
cualquier tipo de accidente con un exhaustivo informe de posibles
accidentes que se pueden ocasionar en el recinto por las características
de este, dando así seguridad a la instalación y al usuario.
▪ Control. Conocer y
controlar las variables del estado del agua, de la instalación en sí y
de los usuarios. |